capitulo 60
Capitulo 60---Busca y Destruye-
EL frío viento hacia ondear la tunica de Joshua, la luz de la luna iluminaba apenas el rostro de ambos, dos hojas de gran filo brillaban bajo su luz, de repente Joshua hizo su primer movimiento, lanzándose de frente con vertiginosa velocidad ataco directamente a Solidus, intentando herir uno de sus brazos, este por su parte solo giro el cuerpo para que la espada se detuviera con su cuchillo, Joshua giro también sobre si mismo y su espada busco el estomago de su oponente, de nuevo el choque de los metales rasgaba el silencio, una y otra vez se atacaron uno al otro, en un momento Solidus recibía duros golpes con el mango de la katana, haciéndolo perder por momentos el equilibrio, entonces se recuperaba y contraatacaba, estrellando el cuerpo de Joshua contra el duro acero del techo del blindado...
La espada del asesino por fin encontró blanco en uno de los brazos de Solidus, hiriéndolo de forma profunda pero no de gravedad, mientras que el cuchillo de campaña se adentraba en el hombro de Joshua, ambos sangraban ya por la boca y la nariz, sin embargo seguían luchando sin contemplaciones, la sangre escurrían entre los pliegos de sus labios, Solidus sangraba de una ceja, el cansancio de la lucha empezaba a hacer mella en ambos.
De nueva cuenta el metal choco, haciendo saltar chispas por la fuerza del impacto, el puño de Solidus se encajo en el estomago de Joshua haciéndolo saltar por los aires, reaccionando de forma impresionante, su bota se estrello contra la quijada del soldado lanzándolo hacia atrás escupiendo sangre...
Rápidamente ambos se pusieron en pie y se lanzaron a la carga, había odio en cada uno de sus golpes, el ansia de matar y acabar con su oponente los invadía, no había dolor, solo deseos de matar y sed de sangre. Uno y otro trataban de hacerse añicos, escuchaban los huesos, del otro y propios, crujir cuando se estrellaban con el cuerpo de su enemigo, la lucha era brutal...Gruesos escupitajos sanguinolentos escurrían por sus bocas, el odio se reflejaba en sus miradas, el viento seguía soplando y el blindado avanzaba rápidamente por la autopista a velocidad impresionante.
Mientras tanto dentro del blindado, Tino y Jely trataban de hacer frente a los disparos que recibían de parte de las dos camionetas negras que los perseguían, no sabían de quien se trataba, pero estaban seguros que sus intenciones no eran muy buenas, Tino abrió una de las ventanas laterales y de ahí disparaba, sin embargo, las camionetas repelían los disparos...
-Genial, mas blindados, supongo que los rumores de que México es algo
"inseguro" son ciertos- dijo Tino quejándose.
-No, lo que pasa es que ahí viene Luis miguel y no quiere dar autógrafos- Contesto Jely.
-Sea como sea, debemos alejarnos cuanto antes de aquí, aumentare la velocidad, solo espero que este armatoste pueda dar mas-agrego Lilith mientras pisaba a fondo el acelerador.
Tino tomo un M16 con balas expansivas y disparo a las ventanas laterales para poder abrirlas aun más, destrozando por completo el cristal, logro sacar medio cuerpo del blindado y comenzó a disparar, sus balas daban de lleno contra el parabrisas de la furgoneta mas próxima, sin embargo no le hacían daño, salvo estrellarlo, pese a todo seguía disparando.
Pronto se le unió Jely, disparando desde el otro costado, pero seguían sin causar mucho daño, mientras que los disparos de los ocupantes de las furgonetas comenzaban a atravesar el cristal trasero, rápidamente idearon una estrategia y cambiaron su blanco, comenzaron a disparar a las ruedas, sus disparos hicieron efecto, destrozando en pedazos ambos neumáticos delanteros, la furgoneta perdió el control y se estrello a tremenda velocidad contra los autos abandonados de los otros carriles, estallando en mil pedazos, el fuego ilumino la noche, acto seguido se concentraron en la camioneta restante, utilizaron la misma técnica, dando el mismo resultado, sin embargo, algo pequeño y brillante se acerco a tremenda velocidad antes de que la camioneta estallara, Tino reconoció de inmediato de que se trataba...¡Era un cohete!!!.
Joshua Y Solidus seguían peleando, sin darse tregua, la sangre empapaba sus rostros, se sentían agotados, así que posiblemente todo se decidiría en el siguiente ataque, cuando de pronto, el camión salio despedido del camino, y cayo por una ladera dando tumbos... la noche volvió a quedar en silencio.




