Historias Cortas
epidemia
Nadie sabe como paso, nadie siquiera puede explicarlo, nadie puede entenderlo, de hecho es una locura, no hay otra razón, todos se han vuelto locos...pero como dicen recordar es vivir...y posiblemente, no me queda mucho tiempo de vida...
Fue hace casi dos meses, las cosas estaban realmente bien, recuerdo que dormía esa noche, "la noche que todo cambio" que es como todos lo que conozco, y aun permanecen con vida le llaman, el caso es que dormía a pierna suelta realmente no me importaba nada, solo quería descansar , tuve que levantarme, el aire frío se colaba por la ventana del hotel y las sabanas que me cobijaban a mi y a aquella mujer que acababa de conocer la noche anterior no eran suficientes para resguardarnos del frío, así que no me quedo mas remedio que cerrarla, la noche era totalmente negra, densos nubarrones de lluvia cubrían la luna, quien momentáneamente se asomaba entre ellas, me acerque a mi compañera de esa noche, su piel estaba por completo fría, pero no era un frío normal, de inmediato me alarme, trate de darle la vuelta y me lleve la mas asquerosa de las sorpresas...
La chica se encontraba con los ojos completamente desorbitados, mirando hacia adentro, de su nariz brotaban dos hilos de sangre ya coagulada, me lleve las manos al rostro, era aterrador, a pesar de todo, no era como en las películas, esto era real, completamente real...me acerque a ella y le revise el pulso, como supuse, no había nada, al revisar su otra muñeca me encontré con algo todavía mas horrible, su muñeca estaba completamente cortada podía ver las pequeñas arterias cortadas y de las cuales ya se hacia una costra, su piel comenzaba a ponerse morada, al dirigir mi mirada hacia el buró la encontré...una pequeña navaja para rasurar completamente ensangrentada,
-el arma homicida-pensé para mis adentros, al lado de ella, una gran cantidad de "polvo", la droga mas común en estos días,-así que se suicido cortándose las venas y de una sobredosis, o quizás fue lo contrario se puso tan en orbita que se sintió inmortal-
De nuevo ahí estaba esa parte que mas odiaba de mi, tenia miedo, sin embargo no podía dejar de hacer suposiciones y tratar de explicar todo lo que pasaba a mi alrededor, en todo caso tenia que preocuparme por lo que pasaría después, cuando la gente se diera cuenta, tome mi ropa y me vestí de inmediato, tome mi celular y marque el numero de la policía, ahí fue cuando me di cuenta de que algo raro sucedía, la línea me daba el tono, sin embargo nadie contestaba...
-valla servicio, como siempre la policía esta resguardando la integridad de los ciudadanos-dije burlonamente, lo cual era solo sarcasmo y una paradoja enorme, dado que en ese tiempo yo era policía.
Marque de nuevo, pero esta vez un numero particular, era de mi compañero, el único en quien realmente podía confiar, un tono...dos...por fin alguien me contesto...
-¿que hay hombre?, ¿oye que sucede?, tengo un problema amigo, una mujer, muerta en mi cama, posible suicidio, necesito a unos peritos...estoy en...-
-¿Dónde coños estas wuey?, tenemos una crisis enorme, hay cientos de esas cosas en la ciudad, están venciéndonos por completo...te he llamado por dos días, necesitamos a todos los que sean posibles...-
-Espera, ¿has dicho dos días?, no puede ser posible, ¿hoy es lunes no?-
-¿Estas loco o de nuevo te metiste esa mierda de polvo?, hoy es miércoles hombre, espera.... ¿has dicho una mujer muerta?... ¿aun estas en ese lugar?, sal de inmediato de ahí, sal rápido de ahí si no quieres morir...te lo aseguro, tienes que salir de ahí, reúnete conmigo en la comisaría, trataría de ir por ti a ese lugar, pero la situación aquí es terrible, cuídate...-
-Oye estas exagerando, ¿de que demonios hablas? ¿que es esa mierda de salir de aquí?¿que es lo que pasa?...maldición...colgó-
Algo en mi interior me decía que lo que sucedía no era normal...y que solo era el inicio



