mi historia cap 7
Capitulo 7 En las sombras
Nubes negras empezaron a invadir el cielo de la ciudad de México, inevitablemente comenzó a llover, haciendo mas difícil el avance para el grupo, la escena era terrible, las calles estaban abarrotadas de autos abandonados, unos cuantos edificios ardían, a lo lejos podían escucharse algunos disparos y gritos de dolor, al fondo, como una sinfonía de dolor, los lamentos inhumanos de aquellas criaturas, por el sonido producido debían de ser cientos, quizás miles, pocas veces alguien pensó en el daño que podría ocasionar un derrame toxico o una ataque biológico en la ciudad mas grande del mundo, el brote se expandiría rápidamente, en pocos días, o quizás solamente tomaría unas horas, pronto cubriría la mayor parte de la ciudad, infectando a mas y mas población, pero si la infección era transportada por un solo individuo, este podía infectar a mas personas, haciendo exponencial el contagio.
El grupo avanzaba dudando, en unas cuantas calles se habían enfrentado con algunos infectados, los cuales no aportaron demasiado riesgo, pero gastaban balas que luego podrían necesitar, todos lo sabían, así que decidieron avanzar mas sigilosamente y evitar enfrentamientos con aquellas mutaciones.
A lo largo de su trayecto no encontraron ni un solo sobreviviente, ni un herido, pareciera que todas las personas ya habían sucumbido ante la epidemia, no sabían exactamente que lo causo, o quien, solo les importaba salir de aquel mal sueño. La torre latinoamericana yacía en llamas, sus ventanas estaban ensangrentadas, delante de sus puertas, una barricada improvisada hecha de botes y objetos de oficina, había servido para detener a aquellos seres durante un tiempo, la batalla pudo durar muy poco, la resistencia que los sobrevivientes presentaron, al parecer no fue demasiada, al parecer el gran numero de zombies venció al final.
Sin embargo aun quedaba la posibilidad, aunque mínima de que encontraran sobrevivientes, además, era una buena idea aumentar el numero de personas sanas para hacer frente a los infectados y cruzar la ciudad a salvo, después, cuando llegaran al laboratorio del norte, podían pedir ayuda y resistir el tiempo suficiente como para que los rescataran.
Shura ordeno revisar el edificio, solo echarían un vistazo rápido, recogerían suministros y algo de munición si podían.
Las puertas estaban atascadas, pero aplicando un poco de fuerza bruta de parte de Tino pudieron abrirla, al entrar las luces no funcionaban, Solidus se encargo de encontrar el botón y encenderlas, por fortuna, los generadores de emergencia una funcionaban, pero al mirar el gran salón, un sentimiento de repulsión los invadió a todos...
Todo el hall estaba repleto de cuerpos, cerca de 80 o 90 personas se encontraban ahí, mutiladas, prácticamente devoradas, en algunos era posible ver los huesos, blancos y rotos de las costillas, a otros, les faltaban trozos del rostro, dejando ver las cuencas ya vacías de los ojos, retos de cerebros, cráneos machacados, partes de cuerpo esparcidas por todo el lugar, enormes charcos de sangre cubrían el piso marmoleado, cerca de los elevadores y las escaleras y los elevadores, había otros cuerpos, las paredes y escalones estaban manchados con sangre, la cual aun escurría por ellas formando macabras cascadas...
El espectáculo era abominable, el olor era asqueroso, sobreponiéndose a la impresión lograron llegar a la recepción, debajo de ella encontraron otros cuerpos, un par de niños abrazados, yacían en el suelo, abrazados, sin ninguna herida. Por respeto, prefirieron no moverlos, solamente revisaron los signos vitales, como era lógico, no encontraron alguno.
Solidus tomo el micrófono en sus manos
-¡Si hay alguien con vida responda!, podemos ayudarlos, venimos a protegerlos-
Como todos lo pensaban, no hubo respuesta, solo el silencio, el cual parecía reírse de la esperanza que aun guardaban algunos de ellos.
Se retiraron, dejando atrás aquella tumba en la cual se había convertido aquel edificio, por primera vez, un sentimiento de desesperación logro apoderarse de ellos...


