Capitulo 20
Capitulo 20 Un adiós
Aquellas aberraciones seguían acercándose, el equipo podía contenerlos con mucha dificultad, el túnel estaba abarrotado por completo de ellos, las balas perforaban los cuerpos podridos de los zombies y hacían estallar los ojos de las tarántulas gigantes, pero por cada uno que caía, pareciera que otros dos tomaban su lugar, sin embargo seguían disparando, uno tras otro, los cartuchos y cargadores eran agotados, pero parecía ser en vano.
-¡!Maldita sea!!,¿Cómo demonios salimos de aquí?,¿alguna idea? -pregunto Tino
-¿Que tal si les pedimos permiso para pasar?-contesto Solidus
-Ja...gracioso...tu eres la razón que me hace no extrañar a jely. Por cierto, ¿como se la estará pasando?, se esta perdiendo la diversión-dijo Tino
-Supongo que más tranquila que nosotros, es novata, solo espero que este viva, no me perdonaría que algo le sucediera...-agrego Shura
Debido a los embates, tenían que retroceder poco a poco, hasta quedar junto a la pared, esquivaban con mucha dificultad los ataques...hasta que.
-ahhh...maldición-Grito Ospel, cuando una de esas cosas se abalanzo sobre el, hundiendo sus dientes en su carne, provocando una herida profunda, al primero se le unieron otros dos rápidamente, Ospel logro quitarse a l primero de un golpe de antebrazo, uno mas cayo bajo una de sus patadas, el restante cayo con la cabeza atravesada por un cuchillo.
Shura y Solidus protegieron a Ospel durante el instante en el cual Daniela lo revisaba, las heridas parecían graves, la sangre no dejaba de brotar, y la herida en su pierna aun sangraba, tenia mal aspecto, la piel se ennegrecía, y se llenaba de moretones, comenzaba a supurar un liquido viscoso y de olor fétido...
-¿Te duele?-pregunto la medico
-No, que va, solo que necesitaba llamar la atención y no encontré mejor modo que gritar...ya sabes, es mi carisma...claro que duele, como los mil demonios...-Contesto en tono sarcástico
Tino, Solidus, Shura y Henry no podían contener mas los ataques, por muy buenos soldados que fueran, eran demasiado para ellos...
-¡¡¡Daniela, busca una salida, la necesitamos ahora, a menos que quieras ser el desayuno de esas porquerías!!!-Ordeno Shura mientras vaciaba uno de sus últimos cargadores en una de esas cosas y desenvainaba su katana, la cual clavo en el zombie más cercano.
-¿No te parece haber vivido antes esta situación Shura?-Pregunto sonriendo Solidus, era sorprendente que aun en esta situación hubiera recordado algo del pasado.
-ja,ja,ja, como en los viejos tiempos-Contesto riendo Shura, por lo menos aun conservaba el sentido del humor-Ya sabes que tienes que hacer, cúbreme-.
Shura se lanzo al ataque, como si estuviera poseído por la sed de sangre, o quizás el instinto de supervivencia...o la desesperación. La katana que había encontrado en el edificio del gran salón, tenía un filo excelente, varias veces atravesó cuerpos como si de mantequilla se tratara, Solidus hacia lo suyo, los pocos que lograban acercarse a Shura, caían bajo el fuego de su M16.
-Bien sabes que podría hacer esto todo el día.... ¿pero donde carazos esta mi puta salida?!!-Grito Shura
-Por aquí!!,-Grito Daniela, mientras subía por unas escaleras y trataba de quitar la tapa de la cloaca con las manos.
Los otros la siguieron rápidamente, la supuesta salida se encontraba a escasos 20 o 30 metros a su derecha, el camino por suerte estaba despejado, el problema seria contener a los monstruos el tiempo suficiente para escalar y salir.
Retrocediendo, lograron colocarse al pie de la escalera, Daniela ya había salido y gritaba desde fuera, decidieron subir por turnos, de esta forma podrían contenerlos un poco de tiempo, el primero en subir fue Henry, luego Tino, después Shura...era el turno de Ospel, pero este no quiso hacerlo, tenia una fiebre anormal, su cuerpo tenia un tono blanquecino
-Sube tu Solidus, yo no creo poder lograrlo, váyanse...yo los cubriré cuanto pueda, váyanse-
-No, no lo haremos, no te dejaremos aquí, no podemos hacer esto-Grito Shura desde la mitad de las escaleras.
-No! yo solo los detendría, no puedo retrasarlos, además...se que no lograré, ahora váyanse, solo necesito unas granadas NAPALM y unas cuantas de fragmentación...Vamos...váyanse...-
-No amigo, no lo haré,-dijo Solidus
-Tienes que hacerlo, no sean tontos, dentro del grupo hay un traidor, tengan cuidado...ahora vete, esas cosas se acercan...venga ¡¡¡Largo!!!!Jajaja te aseguro que nos encontraremos de nuevo, enseguida subiré...-
Solidus acepto a regañadientes y le entrego las granadas...después comenzó a subir lentamente...
-Ahora vengan aquí estupidos...Les tengo varios obsequios, espero que les guste la carne bien cocida...-dijo Ospel para si mismo.
Solidus alcanzo la superficie rápidamente, sin mirar atrás corrió hasta donde estaba el resto del grupo...instantes después, una explosión enorme sacudió el suelo de la ciudad, de las cloacas broto una columna de fuego que ilumino la noche momentáneamente...
El escuadrón siguió su camino...nadie volteo, nadie miro atrás...nadie dijo adiós.



