Capitulo 16
Capitulo 16 Las Cloacas
Aquellos monstruos se lanzaron sobre ellos, Shura reacciono por instinto saltando a un lado y disparando al mismo tiempo, la criatura cayo al suelo, su sangre era fétida, como el olor de la carne descompuesta.
-Por aquí, vamos, yo los cubriré junto con Solidus, Tino, busquen una salida-ordeno
Los demás cumplieron la orden, avanzaron rápidamente, Shura y Solidus lograban mantener a las cosas a raya, pero no seria así por mucho tiempo.
-¡¡¡Maldita sea!!!!-maldijo Tino cuando se toparon de frente con un callejón sin salida, era un patio completamente rodeado de vallas y bardas demasiado altas como para intentar saltarlas. Shura y Solidus se veían obligados a retroceder, así que no tardaron en reunirse con los demás.
-¿Que sucede tino?... ¿donde esta mi salida?-pregunto Solidus
-Ahí-dijo Tino mientras señalaba el cielo-Si sabes volar podrás alcanzarla enseguida-
-Déjense de juegos, necesitamos salir de aquí, y debemos hacerlo ya-Grito Shura
En el centro del patio, Ospel pudo ver una alcantarilla, si lograban abrirla, podían salir de ese lugar y librarse de esos monstruos.
-A la alcantarilla, cúbranme- dijo
Los otros lo hicieron, reuniendo todas sus fuerzas, Ospel logro retirar la pesada tapa de metal.
-Ahora todos adentro, se que el olor no es de lo mejor, pero al menos estaremos mejor que aquí-grito
El resto del equipo entro en la alcantarilla, Ospel se encargo de cubrirlos mientras lo hacían, así que fue el ultimo en bajar, pese a su puntería, aun había muchas de esas cosas, una de ellas logro adelantarse y le hirió la pierna, lo cual le hizo perder el equilibrio y caer de golpe dentro del agujero.
Solidus logro atraparlo antes de completar la caída. Al parecer los monstruos le temían a la oscuridad, pues no quisieron seguirlos dentro de las cloacas, con excepción de uno o dos que fueron rápidamente eliminados. Ya mas tranquilos, Daniela reviso la herida de Ospel, parecía no ser demasiado grave, pero la sangre no se detenía, lo cual preocupaba a la medico.
-No te preocupes, estaré bien, si esas cosas no pudieron detenerme, una pequeña herida como esta no lo hará.-Dijo Ospel tratando de tranquilizarla
-¿Estas seguro que puedes continuar?-Pregunto Shura
-¿Pretendes abandonarme aquí?-Contesto riendo-Claro que puedo seguir
El grupo siguió avanzando, el olor era fétido, como el de la carne podrida al sol, el agua les cubría las botas casi por completo, en ocasiones sentían como si miles de ojos los observaran desde las tinieblas, la oscuridad los cubría completamente cuando la luz que les proporcionaban sus armas se apagaban, victimas de sobrecalentamiento o un cortocircuito, por momentos se quedaban quietos, en silencio, tratando de vislumbrar algún camino seguro, se encontraban desorientados y la oscuridad comenzaba a sofocarlos, la sangre se agolpaba en su cabeza y su corazón se apretujaba cada vez que escuchaban un sonido raro, ningún entrenamiento los había preparado para esta situación, no para esta pesadilla.
Siguieron en línea recta durante un corto tiempo, después giraron a la izquierda se encontraron con algunos zombies, los cuales eliminaron fácilmente, siguieron el mismo trayecto, después dieron vuelta a la derecha, y a la izquierda de nuevo, aun no encontraban una salida...
De pronto, a espaldas de Daniela, un liquido verde y viscoso comenzó a escurrir, mojando su hombro, miro hacia arriba y se dio cuenta de que era observada por centenares de ojos, algo parecido a una araña, pero con un tamaño mil veces mayor se encontraba suspendida sobre ella, con ocho patas peludas y negras adheridas a las paredes...abrió la boca y un par de enormes colmillos relucieron en la oscuridad.
De inmediato comenzó a disparar, hiriéndola en la cabeza, el torso y las patas, dejo de hacerlo hasta que el cargador quedo vacío, el cadáver cayo cerca de ella, entre espasmos de dolor, una espuma de color verde cubrió su cuerpo y comenzó a desinflarse, como un globo pinchado, los otros observaban asombrados.
-¡Gracias tonta! ahora gracias a ti, tenemos que defendernos de todos aquellos que hayan escuchado tus disparos, gracias por decirles "aquí hay carne fresca, ¡vengan por ella!"-Grito Ospel
Tal y como dijo, el sonido de cientos de patas sobre las paredes, agitando el agua, se acercaba a ellos, gritando con un sonido que hacia vibrar sus corazones.
Empezaron a moverse, corriendo, tratando de escapar de aquel lugar, era una estupidez tratar de defenderse de aquellos monstruos en un lugar así...
Ospel se encontró de frente con una de esas arañas, tomo su arma y disparo...de nuevo solo el sonido de un martilleo sordo y nada mas, su arma no estaba cargada. Su cuchillo de campaña apareció rápidamente en su mano, para luego hundirse en la cabeza de la criatura, la cual cayo hacia atrás gimoteando de dolor. Ospel reacciono rápidamente y se reagrupo con los demás, ellos ya hacían frente a tales monstruos, la situación era peor de la que esperaban, no solo había arañas Titán, sino también Zombies y las extrañas criatura con la lengua enorme, y eran cientos...
Ospel reconoció que posiblemente había un traidor dentro del grupo, pero ¿Quién?, todos tenían tiempo de conocerse, confiaba en ellos, y ellos confiaban entre si...pero quizás lo hacían demasiado.


